• HOME
  • NOSOTROS
  • PROGRAMAS
  • BLOG
  • "Mi primer spoiler no fue en internet"

    El bueno de Marco Pereira vuelve a Súbela Radio para escribir sobre cosas lindas, como su primer spoiler en la época que descubría a Dragon Ball Z.

    No le demos tantas vueltas ni caigamos en las piruetas del clickbait: Mi primer spoiler fue en una tapa de yogurt Soprole.

    Espero que a estas alturas no cuente como spoiler, pero resulta que Gokú, el protagonista y héroe de la saga Dragon Ball (y mi primer héroe si es que me salto a Donkey Kong), se convierte en Super Saiyajin en Dragon Ball Z, una versión rubia y más poderosa de él mismo, en el clímax de la pelea contra Freezer en el Planeta Namekusei después de ver a Krilin, su mejor amigo desde la infancia, ser asesinado por el villano.

    Pero yo no sabía nada de eso cuando en el Santa Isabel de La Recova, en La Serena, y que bien podría haber sido en ese entonces un Supermercado Las Brisas, en una tarde de un año perdido en mi cabeza pero que Wikipedia me asegura fue posterior a 1997 -año en que se comenzó a emitir Dragon Ball, la serie original, por Megavisión-. Yo sospecho de que debe haber sido en 1999, si es que los primeros dos años se transmitieron (y re transmitieron) todos los episodios de la serie original, con Gokú niño y Bulma adolescente.

    enter image description here

    Wikipedia me recordó también la marca del yogur de la promoción de las tapas de Dragon Ball Z que me quedé mirando, Soprole, spoiléandome al Gokú rubio, con el envase plástico entre las manos, supongo que un buen rato, que bien pudo haber sido un vistazo o un par de minutos pero de todas formas un buen rato, hasta que mi mamá nos dijo que ya nos íbamos o algo así. No recuerdo bien lo que sucedió después, aunque lo que es seguro es que debo haberlo olvidado o le dejé de dar importancia.

    enter image description here

    Hasta que la vi en la tele. La escena completa, desde que Krilin explota y Gokú se enoja y Freezer ríe malévolamente y Gokú, furioso, se transforma en el Super Saiyayin de la tapa del yogur, dura siete minutos. Para mí, también lo recuerdo, el tiempo desapareció. Y aunque sabía de antemano qué estaba pasando en medio de esa eternidad, mi cabeza explotó igual.

    Comentarios