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  • Oscars 2017: Nicholas Britell, hipnotizando a través del sonido

    Con 37 años, este estadounidense ya ha musicalizado más de 15 proyectos audiovisuales. Su trabajo en la película Moonlight (2016) le valió su primera nominación al Oscar.

    Moonlight (2016) cuenta la historia de Chiron, en tres etapas vitales de su vida que giran en torno a los problemas con su madre, el cuestionamiento de su sexualidad y las drogas. En un relato un tanto autobiográfico, el director Barry Jenkins, quien creció en Miami con una mamá drogadicta, dirigió una película que está acompañada de un soundtrack creado por Nicholas Britell, que es el reflejo sonoro de la angustia y la conmoción.

    Antes de crear la música de Moonlight o The Big Short (2015), Britell pasó por las escuelas de música clásica de Juilliard y Harvard y fue tecladista de la banda instrumental de hip-hop Witness Protection Program. Su acercamiento a las bandas sonoras fílmicas llegó cuando escribió e interpretó una canción para Eve, un cortometraje dirigido por Natalie Portman, en el año 2008. Ambos volvieron a colaborar al año siguiente en el corto escrito por ella, incluido en New York, I Love You.

    Desde ahí, el también productor -trabajó en Whiplash (2014)-, no se ha alejado de la industria fílmica. Creó la música de 12 Years a Slave (2013), A Tale of Love and Darkness (2015), y varias películas más hasta llegar a Moonlight, trabajo que le valió su primera nominación a los Premios Oscar.

    En Moonlight, las composiciones de Britell cuentan con un par de cuerdas y piano, pero lo suficientemente potentes como para llamar la atención del espectador y ayudarlo a encontrar las emociones que tienen las imágenes de la película. La historia de Chiron necesita está acompañada de melodías que nos adentren en su viaje y eso, con tanto compositor tratando de sobrepasar la historia que está en la pantalla, se agradece.

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